1-7: Educando a Gazórpazorp
De tal Astilla tal Palo:
¿Cómo he de criar un hijo? ¿Qué hago si
llora? e ¿Intervengo en su pubertad? En este capítulo nos encontramos con temas
como el sexo (puesto desde una perspectiva algo banal y que debería de poder
reprimirse para evolucionar, como “han conseguido” las diligentes de
Gazorpazorp), otros como los de si la vida extraterrestre es igual de válida
que la nuestra y si deberíamos actuar ante ella con nuestros conocimientos y no
neutralidad (como sucede en el episodio en ambos sentidos, con Rick en
Gazorpazorp y Morty Jr. en la Tierra) y el flagrante tema sobre el feminismo
hegemónico, del cual se realiza una crítica satírica; pero me gustaría centrarme
en uno más extendido, con mayor correspondencia y menos repercusiones políticas, la crianza:
Criar a un hijo no es tarea sencilla, y
aunque yo no haya podido “gozar” de tal experiencia, lo que conozco por la de
otros es que semejante empresa, la cual puede prolongarse en ciertos casos hasta
periodos de la adultez del vástago, es una odisea. Por una parte, necesitamos
saber y entender que es un niño, pues de no ser así no lo trataremos como tal,
como una persona, y sus derechos y necesidades se verán transgredidos. Por la
otra, necesitamos abstraernos de nuestras necesidades e inseguridades (como
reclama Beth a Jerry) y centrarnos en las del hijo, pues de no ser así,
acabaremos proyectándolas erróneamente y no veremos la realidad de manera
objetiva.
Esto se dice pronto, pero en la práctica
el Ego juega un papel muy poderoso, especialmente en este tipo de relaciones. El
hecho de que ocurran ciertos sucesos que nos resultan inesperados (por
desconocimiento) provoca que adoptemos una actitud poco tolerante,
especialmente si tenemos que lidiar con emociones externas de tristeza (en
forma de llantos desconsolados) o ira (en forma de gritos, rabietas, etc.). A
su vez, la condición de integrar a una persona en nuestro “sistema familiar”,
donde a esta la superamos por años, nos lleva posicionarnos por encima de ella
y a actuar de forma autoritaria cuando nuestra capacidad de liderazgo se ve
amenazada, lo cual, en la mayoría de las ocasiones, deviene en dejar de
respetar la libertad y necesidad del otro.
Como he dicho, ni tengo hijos, ni pienso
tenerlos en un tiempo, por ello, no tengo la mentalidad ni experiencia de
padre, pero lo que sí puedo observar es que muchos dicen saber la manera
“correcta” de criar a uno (como ilustra Jerry con comentarios como “lo haces
muy bien” o “vas a desgraciar al pequeñajo”) cuando la realidad es mucho más compleja.
Hay que aceptar que cada uno es diferente
y va a necesitar más o menos ciertas actitudes, como afecto, compañía,
libertad, comprensión, educación, desafíos intelectuales, etc. por ello, se ha
visto que en el ejemplo que propone Beth de “lo sueltas y que llore lo que
quiera”, en muchos de los casos reales donde se aplicaba, el bebé padecía durante
su desarrollo una gran necesidad de afecto en forma de pulsión, la cual
difícilmente expresaba, pues había sido “condicionado” a reprimir esos
sentimientos de tristeza por miedo a que nadie viniese en su búsqueda.
Es muy normal que los padres adopten una
actitud de crianza igual que la que ellos recibieron, de ahí que tengan mucha
verdad dichos como “de tal palo, tal astilla”, así, estos provocan una impronta
de su actitud en sus hijos (lo que sumado a la similaridad genética favorece el
desarrollo de ciertos comportamientos), quien de seguir actuando “normal” la
irán transmitiendo de generación en generación. Lo realmente difícil es romper
con el patrón, “matar” a tus padres (pues sino seremos como Morty cuando
exclama “acabé mintiéndote y gritándote como mis padres hicieron conmigo”),
aceptar que, como dice Morty, “los padres solo son niños que tienen niños”, y
no culparlos de su manera de criarnos, pues, en la mayoría de los casos, lo han
hecho con su mejor intención, intentando buscar nuestra máxima felicidad y… con
toneladas de amor.
¿Cómo actúas ante tus padres? ¿Les culpas
de “en quien te han convertido”? como en la novela del episodio, Mi horrible
padre, ¿o has conseguido desprenderte de ellos, aceptándolos y agradeciéndoles
por su crianza, pero asumiendo que SOLO TÚ tienes las riendas de tu vida?